Una norma básica para diseñar publicidad online es no forzar al usuario para que haga algo que no tiene ganas. En ese caso, los únicos perjudicados serían, el anunciante, principalmente, y el site, que perdería la confianza de su lector. Para decirlo de otro modo: por más grande que sea el banner, el usuario no va a clickear si no se ve tentado por algún motivo. En este sentido, resulta ideal que el banner le ofrezca algo que él está buscando o necesitando.
El usuario ha desarrollado anticuerpos contra la información que no le interesa y es por eso que hay que apelar a la creatividad para captar su atención. Tan importante como la redacción de un banner o su diseño es la inclusión de información que le interese y por eso los banners dinámicos obtienen un porcentaje tan alto de clics.
Para no invadir la experiencia del usuario y para, en definitiva, obtener su clic, es mucho más recomendable basarse en sus búsquedas: si él entró a un buscador para obtener información de una notebook, el site no puede ofrecerle un banner que vende una bicicleta porque no tendría nada que ver. Este tipo de publicidad tampoco sirve para cualquier cliente. Quizás, a alguien le conviene un aviso más llamativo y a otro un banner dinámico, que aparezca según la búsqueda del usuario.
Sin trampas para ganar su atención
La publicidad no tiene que ser engañosa, no podemos ofrecer una ventana que no se puede cerrar, por ejemplo. El anuncio tiene que servirle al usuario, ésa es la única forma de conseguir su clic que, no lo olvidemos, puede ser el comienzo de la compra de un producto.
Aunque suene casi obvio, no hay que olvidarse del usuario y trabajar en función de lo que leinteresa. Para eso, también es recomendable ir probando en qué parte del site un banner recibe más clics o probar si funciona mejor cuando está diseñado en imagen o cuando ofrece solamente texto. Para ello, o para cambiar a los banners de posición, lo mejor que le puede pasar al diseñador es tener una relación fluida con el cliente. El diálogo tiene que ser sincero y abierto y no hay que dudar en avisar si el banner no está funcionando.
La performance del banner también depende de su propio diseño. Si está cargado de tablas o de código basura, va a tardar más tiempo en cargar y lo más probable es que el usuario se impaciente y lo corra de su vista. En este sentido, es clave que el mensaje aparezca lo más rápido posible. Si el fuerte de nuestro banner es, por ejemplo, el precio del producto, ese dato tiene que darse a conocer rápidamente.
El mensaje tiene que ser directo y claro porque es poco probable que alguien se quede mirando una secuencia de imágenes para enterarse de lo más importante recién al final. Los números que arrojen los clics de los banners, el éxito que tengan, va a ser la prueba que tendremos para mostrar a la hora de salir a buscar nuevos clientes. |